Salud y Estética Dental

+34 925 80 19 00
telefono dental ASCH


Financiación hasta 24 meses sin intereses

¿Por qué ha cambiado el color de mis dientes?

¿Por qué ha cambiado el color de mis dientes?

Un diente en buen estado tiene un color entre blanco y amarillento. La forma que tiene también es importante, porque si el diente es liso y de forma regular, da una sensación más brillante, mientras que si es irregular, la luz se refleja menos y parece más translúcido. Que sea más translúcido o más opaco también depende de la composición del esmalte del diente. Éste suele estar hecho de materia orgánica, cristales inorgánicos y agua. Si predomina el cristal, el diente será más translúcido y si lo hace la materia orgánica, será más opaco y blanco.

Por otra parte, los dientes con más grosor de esmalte también son menos translúcidos y más luminosos. El color de los dientes lo da, concretamente, la dentina que es mucho más opaca que el esmalte, aunque hay cierta gradación de color entre los dientes.

A pesar de la descripción que acabamos de ver, los dientes pueden cambiar de color de forma completa o parcial por el paso del tiempo, pues el desgaste del esmalte debido al uso de los dientes hace más visible la dentina.

Por otra parte, la dentina también cambia a un tono más anaranjado debido al envejecimiento del propio tejido.

Hay otras razones por las que se pueden producir los cambios de color, como por ejemplo:

  • Las enfermedades metabólicas pueden cambiar el color y la forma de los dientes.
  • La toma de medicamentos por parte de la madre embarazada o del recién nacido puede provocar cambios  en la coloración y la dureza del esmalte.
  • La administración de determinados medicamentos, como la tetraciclina (antibiótico), también puede afectar al color de los dientes.
  • El tipo de alimentación puede provocar cambios temporales de color, por ejemplo tomar té o café. El tabaco  también puede producir el oscurecimiento de los dientes.
  • Los malos hábitos de higiene oral pueden repercutir en un cambio de color.
  • El exceso de fluoruro en el agua de consumo o en enjugues, pastas dentífricas o suplementos fluorados.
  • Cuestiones genéticas.

Déjanos un Comentario